Desde el corazón de Santiago, Aprojunji Metropolitana visibiliza la amenaza que rodea a las salas cunas y jardines infantiles a nivel nacional. La no renovación de contratas afectará a más de 1.000 trabajadoras, precarizando aún más la labor pedagógica y el cuidado de la primera infancia.
Las pancartas en la calle lo dicen fuerte y claro:
Exigimos estabilidad, respeto a la función pública y respuesta inmediata.

