DECLARACIÓN PÚBLICA
APROJUNJI REGIONAL METROPOLITANA
¡EN JUNJI NO SOBRA NADIE, FALTAN MANOS PARA EDUCAR Y CUIDAR A NUESTRA INFANCIA!
Desde la Asociación de Administrativos, Auxiliares, Técnicos y Profesionales de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (APROJUNJI) Regional Metropolitana, nos dirigimos con urgencia, responsabilidad y profundo compromiso a las familias, a la ciudadanía y a toda la comunidad educativa.
Alertamos al país sobre la grave amenaza que representa la propuesta del Ejecutivo en la Ley de Presupuestos, la cual contempla la eliminación de 1.080 cargos de Jardines Infantiles y Salas Cuna en JUNJI. Reducir personal no es un simple ajuste presupuestario: es vulnerar directamente la calidad de atención, seguridad y contención que reciben miles de niñas y niños a diario.
1. El bienestar de niñas y niños en riesgo: La realidad de las salas y los coeficientes técnicos
Hoy los coeficientes técnicos de atención son sumamente ajustados. En la práctica, la falta de reemplazos ante licencias o contingencias genera un desabastecimiento crítico de personal, dejando salas de clases y patios desprotegidos.
• Sacar o no contar con una Educadora o una Técnica en Educación Parvularia altera drásticamente la rutina pedagógica, el espacio de cuidado afectivo y la seguridad de los párvulos.
• Atención a la inclusión: En los últimos años ha aumentado significativamente la matrícula de niñas y niños con Necesidades Educativas Especiales (NEE). Este escenario exige reforzar las dotaciones para garantizar una inclusión real y segura, no reducirlas.
2. Abandono de los Programas Alternativos y exigencias de la Ley de Modernización
Los Programas Alternativos de Educación Parvularia atienden a los sectores más vulnerables y apartados de nuestra región. Actualmente:
• Existen programas alternativos operando solo con la presencia continua de una Técnico en Educación Parvularia.
• La Ley de Modernización de la Educación Parvularia exige la incorporación de Educadoras de Párvulos en estos programas para garantizar estándares de calidad institucional y Reconocimiento Oficial. Desmantelar la dotación impide cumplir la ley y deja a cientos de familias sin una alternativa educativa digna.
3. Higiene, sanitización y espacios seguros: El rol insustituible de las Auxiliares de Servicios
Los jardines infantiles y salas cunas cuentan con amplias extensiones de metraje cuadrado —patios, salas de actividades, comedores, mudadores y zonas comunes— que requieren mantención constante.
• Prevención de riesgos e higiene continua: La presencia de una Auxiliar de Servicios más por establecimiento no es un lujo, es una necesidad sanitaria fundamental. Niñas y niños pequeños están en constante contacto con el suelo y objetos compartidos, lo que expone los recintos a un mayor riesgo de contagios y enfermedades.
• Insalubridad por falta de personal: Eliminar o recortar personal de servicios implica recargar de trabajo a equipos reducidos, imposibilitando una sanitización profunda y continua de los espacios más riesgosos. Proteger la dotación de auxiliares es proteger la salud y la seguridad de los párvulos.
4. Sala Cuna Universal y Extensión Horaria: Contradicción absoluta
Mientras el debate legislativo impulsa el proyecto de Sala Cuna Universal, incrementando la demanda de atención y planteando la necesidad de implementar extensiones horarias para apoyar la inserción laboral femenina, el Estado responde recortando el personal. No se puede prometer más cobertura y más horas de atención a las familias si se eliminan las manos que educan y cuidan a sus hijas e hijos.
5. Impacto en las familias de trabajadoras, desempleo y despilfarro de recursos públicos
Esta decisión afecta directamente la estabilidad de cientos de mujeres trabajadoras que esperaron por años pasar a la contrata institucional para alcanzar una mínima seguridad laboral:
• Precarización y Cesantía: Pasar a estas funcionarias a la incertidumbre o a la calle aumentará los índices de cesantía, impactando severamente el sustento de sus propios hogares.
• Desperdicio de recursos del Estado: La institución invirtió millones de pesos y extensas jornadas de trabajo en rigurosos procesos de selección e inducción. Descartar este capital humano capacitado es un evidente despilfarro de los recursos públicos.
NUESTRO LLAMADO A LA CIUDADANÍA Y A LAS AUTORIDADES
1. A las Familias y Ciudadanía: Les pedimos empatía y movilización. Reducir funcionarias en JUNJI no afecta a una oficina pública; afecta directamente el cuidado, la alimentación, la estimulación y la seguridad de sus hijas e hijos.
2. Al Congreso Nacional (Senadoras/es y Diputadas/os): Exigimos rechazar tajantemente el recorte de cargos y asegurar la reposición e incremento de la dotación en el Presupuesto.
3. Al Ministerio de Educación y Dirección de Presupuestos (DIPRES): Transparentar los criterios técnicos de este recorte y priorizar el Interés Superior de la Niñez por sobre el ajuste fiscal.
4. A la Dirección Regional Metropolitana y Dirección Nacional de JUNJI: Asumir una defensa firme, pública e institucional de la dotación y de sus funcionarias.
«Fortalecer JUNJI es defender la educación pública, proteger a la infancia y respetar la dignidad de quienes educan.»








